Arquitectura y Espacios

Desde nuestro proyecto educativo, el principio del ambiente como tercer maestro valora las múltiples posibilidades que éste nos ofrece como oportunidades de aprendizaje. La propuesta de ambiente tiene cuenta entonces la disposición y el aprovechamiento de los espacios para que los niños y niñas puedan explorar, compartir, relacionarse, interactuar con los otros, evocar sensaciones y experimentar otras nuevas. El espacio arquitectónico y la transparencia favorecen una conexión permanente en la mirada y los recorridos a través de intersecciones, túneles y espacios de diálogo permanente con la naturaleza que brindan la oportunidad de recrear, imaginar y vivir una escuela abierta, que hace viva a través de una metáfora visual, la conexión entre los espacios y el desafío a la idea de límites físicos.

El niño puede desplazarse de muchas maneras, gateando, corriendo, caminando, saltando, deslizándose, pues los espacios de circulación están pensados para su edad, su fisionomía y sus intereses, enfocándose así al respeto por los derechos y características particulares desde un espacio incluyente donde todos participan, construyendo un concepto de espacio como memoria que crece y se transforma acogiendo los procesos temporales y de vida de toda la comunidad educativa.

La ciudad y sus sonidos entran en la escuela, la transparencia comunica las aulas entre sí y con el parque, la luz atraviesa y llega a espacios de sombra generando oportunidades, el agua como elemento que fluye tiene cabida como elemento natural, el verde sube a las paredes y el piso se vuelve flexible. Todo esto con el fin de provocar, de enamorar, de acercar y de crear nuevas relaciones a través de la posibilidad como una constante en la disposición del espacio. De este modo la vida de los niños, en relación con sus intereses, sus deseos y su curiosidad sobre el ambiente, guían el quehacer del maestro en su investigación sobre el aprendizaje desde la sorpresa, la invitación y la provocación. Nuestros espacios son facilitadores de experiencias felices ya que permiten captar la belleza del entorno promoviendo la creatividad y las manifestaciones estéticas en los niños.

Los espacios de trabajo que proponemos a los niños buscan un acercamiento al material y las posibilidades que éste ofrece como elemento transformable, cargado de historias y generador de procesos de creación. En nuestras aulas y talleres, la experiencia del niño y la niña se construye desde la exploración de elementos que permitan una conexión e identificación constante con su realidad y contexto, contribuyendo para su aprendizaje a través de la experiencia del color, las formas, y otros temas de interés para el niño son aprovechados en experiencias vivas.

La actitud responsables de padres y maestros busca disponer todos los recursos a favor del desarrollo de las habilidades y destrezas de los niños y niñas. Cada acción es intencional y organizada, horarios, espacios observaciones, provocaciones, diálogos, documentaciones, publicaciones e intervenciones están pensados y ejecutados al ritmo en que los niños lo requieren. Se puede describir como un clima de comunicación y corresponsabilidad.

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